Cuando se descubre que se está embarazada sin planearlo, casi todo el mundo tiene algo que decirnos: Hablan de nuestra responsabilidad, de lo divino, de lo moral, que si debes o debiste hacer esto o lo otro, o si debiste pensar tal o cual.

 

Lo cierto es que un embarazo no deseado es un tema escabroso que desata muchas pasiones y sobre el cual se opina y critica mucho. Ésto, en muchas ocasiones sin fundamento teórico o científico, reproduciendo mitos y creencias o sin tomar en cuenta la propia opinión y deseos, dando lugar a muchas dudas y miedos.

En cuanto a las razones por las que se puede decidir interrumpir un embarazo, éstas pueden ser muy variadas y cambian de mujer a mujer: el deseo de ser o no madre, factores socioeconómicos, familiares, de edad o de salud, profesionales, académicos, porque ya tienes hijos, por ser resultado de una agresión sexual, porque pone en riesgo la vida, entre muchas otras. Es muy importante recalcar que, todas ellas, son válidas.

En este sentido, nadie tiene derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. Tener un hijo no debe ser una decisión forzada, un castigo o algo que “te tocó”. El concepto de vida está, muchas veces, mal planteado por los argumentos “pro-vida”. Cuando se está embarazada, en el cuerpo se comienza a gestar un nuevo ser, sin embargo, no es un nuevo ser humano hasta su nacimiento. Antes de eso, es tu vida y es tu cuerpo.  

Afortunadamente, en la Ciudad de México se establece que el aborto legal del embarazo puede ser realizado de manera segura y voluntaria hasta la doceava semana de gestación, independientemente a la razón que lleve a una mujer a tomar esta decisión. Nadie puede cuestionar los motivos que lleven a una interrupción del embarazo.

Así, la libertad y el derecho a decidir, están plenamente plasmados en la legislación de la Ciudad de México, lo que la vuelve un lugar seguro donde se garantiza que eres tú, y solo tú quien puede decidir sobre su cuerpo y sobre tu futuro.

Si te encuentras en esta situación, confundida y llena de mensajes contradictorios recuerda: Es tu cuerpo, es tu futuro: Es tu decisión.