La única forma de prevenir embarazos no deseados y la posibilidad de enfrentarse a la decisión de realizar una Interrupción del embarazo, es con información y prevención. La mayoría de nosotros estamos bastante familiarizados con la logística del condón masculino. Sabemos cómo usarlo, sabemos lo que hace y sabemos dónde obtenerlo.

El condón femenino, sin embargo, no está tan arraigado en nuestra sociedad. Esto se debe probablemente al hecho de que el condón femenino no está tan disponible, es un poco más caro y, simplemente, no es tan popular como el condón masculino.

A pesar de esto, sigue siendo una forma útil y confiable de anticoncepción de barrera para muchas mujeres en todo el mundo, especialmente en países en desarrollo donde el acceso a anticonceptivos a base de hormonas podría no ser tan común. Y solo porque el condón femenino no sea el anticonceptivo de elección de todos, no significa que no debemos educarnos sobre la alternativa femenina al método de barrera popular.

¿Cómo se usa?

El condón femenino se inventó en los años 80 como respuesta a la creciente conciencia de que más hombres estaban decidiendo que no querían usar el condón masculino. Estéticamente, el condón femenino parece bastante similar a su contraparte masculina, excepto que es mucho más grande. Hecho de látex y pre-lubricado, incluye un anillo flexible en cada extremo. Para insertar el condón, se recomienda que estar relajada y en una posición cómoda (es muy parecido a insertar un tampón o la copa menstrual). Pellizca los lados del extremo cerrado del condón e insértalo dentro de la vagina todo lo que puedas. El anillo interno debe subir hasta su cuello uterino, con el anillo externo colgando justo fuera de su cuerpo. Si el condón no está torcido y se siente cómodo, está listo.

¿Cómo se retira?

Retirar el condón femenino es bastante simple. Sólo debes juntar el anillo exterior del condón, girarlo para asegurarse de que no se derrame el semen y desecharlo. Al igual que el condón masculino, debe tirarse en el cesto de la basura y no puede simplemente arrojarse a un inodoro porque podría taparse y nadie tiene tiempo para eso. Por si acaso quedan dudas: el condón femenino no es reutilizable.

¿Es un método confiable?

El condón femenino tiene una tasa de éxito del 95 por ciento siempre que se sigan sus instrucciones y se use correctamente. Comparando esto con la tasa de éxito del condón masculino del 98 por ciento, es comprensible por qué la gran mayoría de las personas eligen esta última como su opción. Sin embargo, es una excelente opción para tomar la delantera en tu propia protección sexual.

¿Por qué elegirlo?

El condón femenino tiene, por supuesto, sus beneficios. A diferencia de con otras formas de anticoncepción femenina como la píldora, con los condones no estás poniendo ningún medicamento externo en tu cuerpo, por lo que no afectará tus hormonas.

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