Las sociedades latinoamericanas nos caracterizamos por un sin número de tradiciones y costumbres ancestrales de las que sentimos mucho orgullo, fiestas religiosas, bailes, gastronomía, leyendas y demás aspectos culturales admirados en el mundo. Sin embargo, no todas las costumbres que permanecen son positivas, pues entre nuestras culturas también se mantiene en algunos sectores un tipo de pensamiento muy conservador y que resulta en muchos casos un impedimento para ejercer plenamente nuestros derechos sexuales y reproductivos, lo que orilla a muchas mujeres a interrumpir los embarazos no deseados bajo condiciones de ilegalidad o de riesgo.  

Estos mitos, aunque han sido desmentidos contundentemente por la investigación y por la ciencia, siguen sonando y circulando, sobre todo entre algunas asociaciones religiosas que se oponen al derecho a decidir de las mujeres. Por eso pensamos que es muy importante insistir en desmentirlos para poder tomar decisiones verdaderamente bien informadas y conscientes.

A continuación te presentamos algunos de los mitos que consideramos más extendidos en la sociedad mexicana, y que suelen inducir a dudas, confusión o malas decisiones. Recordemos que el mayor riesgo a la hora de elegir una interrupción del embarazo, es la desinformación, que lleva a muchas mujeres en el mundo a buscar soluciones en condiciones de clandestinidad que pueden ponerlas en riesgo real y en muchos casos con miedos por ideas erróneas o falsas.

 

Mito 1. Las mujeres que abortan nunca han tenido hijos

Falso: De acuerdo a datos disponibles en sobre la interrupción del embarazo en México en 2017, sólo el 34.7% de las mujeres que decidieron interrumpir su embarazo nunca habían tenido hijos, el 65.3% restante tenían cuando menos uno.

 

Mito 2. Si se legaliza el aborto, la gente lo usará como método anticonceptivo e impulsará a que más mujeres aborten.

Falso: De acuerdo con información oficial, solamente el 6.3% de las mujeres que realizaron una interrupción voluntaria del embarazo en México durante 2016 eran reincidentes, es decir, habían abortado antes. De hecho, no se ha observado aumentos en su incidencia en los países en donde se ha legalizado, y en los países con mayores índices de desarrollo donde se ha legalizado, la tendencia es a la baja como lo muestran diversas investigaciones. Por el contrario, lo que sí disminuye drásticamente en los países donde se legaliza la interrupción del embarazo, es la mortalidad materna.

 

Mito 3. El aborto es muy traumático para las mujeres

Falso. En cuanto a el impacto psicológico, no se ha comprobado que tenga impactos significativos ni en el mediano ni en el largo plazo como lo han corroborado diversos estudios. Si el aborto se realiza bajo condiciones de seguridad e higiene,, bien informadas y bajo el cuidado de personas profesionales y con un buen acompañamiento, las mujeres retoman su vida normal rápidamente.

 

Mito 4. Si aborto ya no podré tener hijos.

Falso: Ni en abortos realizados mediante medicamentos, ni por aspiración, se ve comprometida de ninguna forma la capacidad reproductiva de las mujeres, de hecho, una vez realizados, el ciclo menstrual se regularizará a los 3 o 4 días, por lo que si no deseas volver a embarazarte, tendrás que recurrir a métodos anticonceptivos.

 

Mito 5.  El aborto es peligroso y requeriré una incapacidad médica.

Falso. La interrupción a través de medicamentos puede ser realizada en casa bajo seguimiento médico, y los malestares, aunque varían de mujer a mujer, suelen desaparecer en un par de días, al igual que cuando se utiliza la aspiración intrauterina, que no requiere ningún tipo de hospitalización, por lo que puedes retomar tu vida laboral o tus estudios sin ningún problema.

 

El derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, es un asunto personal y de derechos humanos, y aunque el aborto aún no se despenaliza en muchos lugares, estos cada vez son menos, y en lo que respecta a nuestro país, ya están plenamente garantizados en la Ciudad de México y esperemos que muy pronto en todo el mundo.